jueves, 21 de febrero de 2013

SOMBRAS CHINESCAS

Cuando entro en el pequeño bosquecillo de pino, la luna creciente proyecta su luz sobre el suelo dibujando las sombras de los arboles.

Convertido yo mismo en sombra entre las sombras, avanzo por el camino de tierra, intentando seguir el consejo que la reina roja le da a Alicia en el "País de las maravillas" y que Lewis Carroll describe en  Alicia tras el espejo: "Para permanecer en el sitio tienes que correr más deprisa"

Mientras camino, mis pensamientos deambulan del mismo modo, posándose en infinitos ¿porqué? que como flores en un prado, aparecen y desaparecen según se fija mi atención.

Mientras hay vida, hay esperanza...Me dicen en silencio los gusanos de seda, mientras consumen de manera voraz los tiernos brotes de morera que les deposito en su encierro mientras les murmuro ¡No hay alternativa!.

No parece preocuparles mucho mi afirmación.
Siguen comiendo sin perturbarse por mi presencia.
El destino está en ellos antes de que salgan del huevo...¡No hay alternativa!

En un futuro no muy lejano algún biólogo determinara que gen o grupo de genes rigen la rueda del destino de estos pequeños seres sin aparente ¿porqué?...que sin embargo siguen existiendo, en medios tan artificiales como cajas de zapatos.

Esta noche cuando me duerma, tendré pesadillas transformado en gusano mientras unas voces me aseguran que ¡no hay alternativa!.

Entre otras torturas, imagino que me visitara Carlos Soria con sus flamantes 74 años y me dirá:

            "Yo me voy al kangchenjunga...¿Tu que haces piltrafilla?"

"Ya ves" - le diré con tono humilde - "me conformo con moverme mientras pueda"