sábado, 2 de febrero de 2013

A PASO SCOUT

Cuando tenia 15 o 16 años comencé a practicar espeleología.
En aquel ambiente tuve noticia por primera vez del "paso scout"
Naturalmente a mi no me parecía muy oportuno, dado que las mochilas con las que solíamos marchar nosotros, eran pesadas a causa del abundante material de cuerdas, mosquetones, clavijas, cascos y carbureros que teníamos que transportar.
Me parecía tanto más descabellado cuando al visitar una cueva, nos encontrábamos con cuerdas finas que supuestamente los scouts habían abandonado después de utilizarlos a modo de "Hilos de Ariadna".
Más tarde ya mayor y en " la Mili"  nos hacían practicar el paso ligero alternado con marcha, en el periodo de instrucción.
Estas circunstancias no contribuyeron a que tuviese buena opinión de tales practicas.
Cuando comencé a interesarme por la nutrición y el entrenamiento fue durante mis estudios profesionales.
Así pude ver que algunos planes iniciales para comenzar a correr utilizan de forma progresiva la alternancia del correr y el andar.
Mi percepción del método cambió. Ahora lo utilizo siempre que después de un parón quiero retomar el entrenamiento.
( Los parones me sientan fatal...como a todos, imagino.)

Hay que conservar "La moral alta" y estando en la tarea me he acordado del "paso scout" al recorrer los cinco kilómetros de hoy.
La verdad es que no me ha ido mal.
Lo que sea para conservar el "espíritu". Perdida la motivación, el guerrero se transforma en oveja...y yo comenzaba a verme lana.