viernes, 5 de mayo de 2017

DEL SEGRE AL PISUERGA




Hace cien años que estos dos hermanos se separaron y a sus descendientes apenas les quedó recuerdo de su existencia, unos tiempos difíciles que rompieron familias, destruyeron vidas y memorias.
Como la carcoma, el vacío de conocimiento corroe la mente de hombres y mujeres, en algunos este sentimiento es tan fuerte que optan por sellarlo entre paredes de piedra en las oscuras habitaciones de la mente.  Sin embargo hay otra solución y es la convertirse en buscador de fantasías y traerte de vuelta algún unicornio. Cuando encuentras el primero ya no puedes parar.


Los niños conservamos en nuestra inmadurez la esencia de la sorpresa, la fascinación por las cosas del mundo y el atractivo de lo desconocido. He sido un " conquistador de lo inutil " y " un iluminador del inframundo", actividades ambas que recuerdo con nostalgia, pero ahora, desde que descubrí como funciona la maquina del tiempo, no pierdo ocasión de manejarla. Un diletante.


Puede que nunca me acerque a las razones por las que Rosa, la prima hermana de mi padre abandono las orillas del Segre para contemplar el discurrir tranquilo del Pisuerga en Valladolid, aunque si reconozca su nostalgia cuando cantaba " Baixant de la font del Gat". La suya fué una nueva vida como la que tuvieron que inventarse tantos españoles tras una guerra bestial.
Sus hijos son su testimonio, ni ellos conocian mi existencia ni yo la suya. Este camino que llevo recorriendo hace años en compañia de Amparo y con el soporte de mi familia y amigos, me ha aportado más conocimientos de la historia que todo lo que estudie en bachiller y no digamos satisfacciones como la que os relato ahora.


EL PISUERGA AL PASO POR VALLADOLID Y SUS TIERRAS DE CULTIVO
La semana santa en Valladolid es espectacular, sentida, colorista y sorprendente. También llena de historia que ha dejado su color y su talla  en los pasos del siglo XVII.
Aunque guias tan comprometidos como el mio nos la muestren y describan, Valladolid no se aprende en tres dias, pero si se vive. Como Dante, que acompañado de Virgilio, paseó por los infiernos y los cielos sin comprender mucho pero describiendo su experiencia.


Santos me acerco a las aguas mansas de un rio que vertebra la ciudad y en los largos paseos me habló de sentimientos, de amor y desamor, de una vida vivida y por vivir, de Sejas de Aliste y de Valladolid, tambien preciosas historias de lobos, porque ninguna cosa se puede entender sin toda la experiencia personal que la describe, como decia Dobzhansky " nada se puede entender en Biologia si no es bajo la prespectiva de la evolución".



Las fotos solo son instantes irrepetibles de una vida que vivimos, a veces confundiendo valor y precio, fascinados por el brillo fugaz de un destello de fuegos artificiales.
Atrapar esos instantes de la vida, sorprendentes, ineditos, inesperados, inolvidables, me produce adicción.
A veces, aunque haya pasado mucho tiempo, un indicio te dice que allí hay algo que tiene que ver con tu vida, te muestra cuanto nos influye el ambiente y como los niños al nacer, viene con un pan bajo el brazo.


Los rostros no mienten en sus expresiones y la felicidad se difunde cuando fotografío a Angeles con Amparo mientras contemplan el desfilar complejo de una expresión antigua.




Gracias...