viernes, 24 de mayo de 2013

ORIENTARSE

Pero nada hay más grato que ser dueño
de los templos excelsos guarnecidos
por el saber tranquilo de los sabios,
desde do puedas distinguir a otros
y ver como confusos se extravían
y buscan el camino de la vida
vagabundos, debaten por nobleza,
se disputan la palma del ingenio
y de noche y de día no sosiegan
por oro amontonar y ser tiranos.
                                    LUCRECIO


Curioso me desplazo de mi rumbo por ver cual es la sorpresa que el bosque para hoy me ha reservado. Distingo un grupo numeroso pendiente del discurso de su maestro. Me acerco para conocer cual es el afán de este grupo congregado.
Pronto y de manera amable una profesora me explica que han venido a realizar una actividad de la clase de educación física que consiste en realizar un recorrido balizado con la ayuda de un plano dibujado que en ese momento están explicando.
Son alumnos del instituto San Vicente Ferrer de Valencia.
Mientras les dejo con su ejercicio y de regreso continuo con el mío, reflexiono sobre esta nueva ley que nos afecta: LOMCE.
Pienso que en pocos años, sin plano y sin el guía que explique el laberinto de la vida, escogerán su camino entre sus pares y recordarán la práctica del campo.
La piedra como metáfora en la baliza les indica que se deben fiar de pruebas sólidas como decía Galileo en su discurso:

"Creo que en la discusión de los problemas naturales, deberíamos comenzar no con las escrituras, sino con experimentos y demostraciones".

Comenzando el siglo XXl la nueva LOMCE no parece hacer mucho caso de los consejos del gran astrónomo. Por eso pienso que la práctica de orientación les será útil, pues no hay nada más desagradable que perderse.
Me hace gracia comprobar que los equipos se nombran de manera tan simpática y terrestre.
Cuando regreso dos jóvenes muchachas han completado el recorrido, el resto camina con el plano  en la mano, descifrando la información que en el se encuentra con colores y símbolos escrita.
Con LOMCE o sin ella, convendrá a estos jóvenes que veo y presumo que aún más a los que siguen,  orientarse y amueblar su entendimiento con materia, ya sea  de ciencias o de letras y dejar las espectrales enseñanzas del camino a la ultratumba para pasar buenos ratos en la noche de verano.